viernes, 26 de septiembre de 1997

Ataque a oficina de Correos y funeral por etarras

Un trabajador de Correos resulta herido con quemaduras en los brazos como consecuencia del incendio que un grupo de encapuchados ocasionó en la oficina postal de la localidad guipuzcoana de Usúrbil. El ataque fue perpetrado minutos antes del mediodía por un grupo de encapuchados que penetró en el establecimiento, ló rociaron con líquido inflamable y prendieron fuego con cócteles molotov. Uno de los trabajadores de la oficina de Correos, A. C. H. de 45 años, vecino de San Sebastián, intentó apagar el fuego con un extintor e incluso se roció él mismo de espuma, pero fue alcanzado por las llamas.


.- La huelga general convocada por el sindicato proetaxra LAB y por las Gestoras pro Amnistía en las localidades natales de los etarras Salvador Gaztelumendi y José Miguel Bustinza, Miravalles y Yurre, respectivamente, fue un fracaso. Los piquetes consiguieron cerrar a lo largo de la mañana de ayer los comercios de Miravalles, muchos de los cuales habían abierto con normalidad a primera hora, pero no se atrevieron con las empresas, que trabajaron como cualquier otro día. En Yurre, la acción de los piquetes sobre los centros comerciales se produjo el día anterior, con advertencias tal como denuncio el alcalde de esta localidad, el nacionalista José Miguel Aldecoa quien subrayó que la mayor parte del comercio había cerrado por miedo.

Los féretros con los restos de los dos etarras del comando Vizcaya fueron sacados, pasadas las cuatro de tarde, a hombros de militantes de la izquierda abertzale del hospital bilbaíno de Basurto. En el exterior se concentraron centenares de personas con ikurriñas y se bailó un aurresku ante los féretros. La comitiva realizó un recorrido por Bilbao y, posteriormente, ambos féretros fueron trasladados a sus localidades de origen: los restos mortales de Gaztelumendi hacia Miravalles y los de Bustinza a Yurre.

Los obispos de Bilbao, consternados por la muerte de los etarras Bilbao Los obispos de Bilbao, Ricardo Blázquez y Carmelo Echenagusia, que se encuentran en Roma, han pedido en nombre de Dios a quienes con sus actuaciones y decisiones pueden contribuir a que cese la violencia ¡No más sangre! En una nota que fue leída en los funerales por los etarras Salvador Gaztelumendi y José Miguel Bustinza, celebrados ayer por la tarde en Miravalles y Yurre, respectivamente, los prelados dicen que las noticias de sus muertes que lamentamos profundamente nos produjo una honda consternación. Asimismo, manifiestan a los familiares y allegados de los etarras nuestra sentida condolencia y oramos también para que Dios conforte a sus familias y conceda a nuestro pueblo la serenidad, especialmente necesaria en una situación tan delicada. 

Los vivas a ETA y las acusaciones de colaboracionismo al PNV arreciaron después del funeral y durante el homenaje al que asistieron el secretario general de LAB, Rafael Diez Usablaga, los miembros de la dirección de Herri Batasuna Gorka Martínez y José Luis Elkoro, junto a otros antiguos dirigentes. El portavoz de Gestoras Pro Amnistía de Vizcaya, Aitor Jugo, acusó a las "fuerzas de ocupación" de ser un "mal virus inoculado a este pueblo". "No son nuestros vecinos", gritó con energía mientras el público coreaba consignas contra el instituto armado.



jueves, 25 de septiembre de 1997

Ataque domicilio del alcalde

Varios individuos lanzan por la noche dos cócteles- molotov contra el domicilio del alcalde de Ansoáin, el socialista Alfredo García, sin que ninguno de ellos penetrara en la vivienda, en la qué el alcalde se encontraba en ese momento con su mujer y sus dos hijas. Los artefactos incendiarios impactaron en la cornisa de la ventana del inmueble. 

El alcalde de Ansoáin fue este verano uno de los destinatarios de los paquetes enviados a varios políticos de la comunidad foral con camisetas con manchas de sangre simuladas con pintura.

.- Un grupo de encapuchados incendia dos sucursales bancarias y unas oficinas de seguros situadas en el centro de Algorta- Guecho (Vizcaya) con el resultado de daños materiales cuantiosos. El fuego y el humo obligaron al desalojo de los empleados de ambos bancos, así como de los vecinos de los inmuebles afectados. Los incidentes se iniciaron sobre las tres de la tarde, cuando una veintena de encapuchados se aproximaron a la puerta de la sucursal del Banco Guipuzcoano, situada en la calle Telleche, donde arrojaron gasolina. Luego repitieron la acción en la sucursal del Central Hispano de la calle Amesti, y en las oficinas de Seguros La Estrella en la calle Basagoiti.  

miércoles, 24 de septiembre de 1997

Dos terroristas muertos

Gracias a una pista obtenida tras el asesinato del guardia civil José Manuel García el 3 de mayo de este mismo año, la Guardia Civil había localizado un "Renault 19" usado por terroristas del “comando Vizcaya”. De madrugada, tras 15 días de seguimiento y ante la sospecha de un atentado inminente, agentes de la UEI de la Guardia Civil intentan detener a dos terroristas cuando acababan de subir al coche estacionado en una calle de Bilbao. Salvador Gaztelumendi Gil, “Andoni”, de 27 años, y José Miguel Bustinza Yurrebroso, “Iván”, de 38, murieron en el tiroteo y un agente resultó herido necesitando ingreso hospitalario y habiendo sido intervenido quirúrgicamente al día siguiente.

El Ministerio del Interior atribuye 11 atentados a los terroristas muertos. Bustinza, era un histórico de la banda, en la que ingresó en 1981; sobre él pesaban ocho órdenes de busca y captura por pertenencia a banda armada, asesinatos y un secuestro. Gaztelumendi era un activo miembro de ETA al que la policía seguía la pista desde 1994. Bustinza Yurrebaso, nacido en la localidad vizcaína de Yurre en 1959, se integró en un comando legal (no fichado por la policía) de ETA en 1981 y en uno liberado (a sueldo) un año después. En octubre de 1982 participó en un ametrallamiento contra el cuartel de la Guardia Civil de Leiza (Navarra), en el que murió una persona. El 4 de diciembre de ese mismo año ametralló la comisaría de Zumárraga y el día 13 participó en el asesinato de dos guardias civiles en Tolosa (ambas en Guipúzcoa). En febrero del año siguiente, Iván ametralló un vehículo en el que, viajaban dos personas, también en Tolosa. Falleció la mujer y resultó herido grave el hombre que lo ocupaban. Poco después, participó en el ametrallamiento contra dos vehículos de la Guardia Civil en Villafranca de Ordizia, un atentado que costó la vida a un agente e hirió a otro. Bustinza se integró en 1984 en el comando Gohierri Costa.Un año después, en 1985, Iván es localizado en Francia y las autoridades francesas decretan su expulsión a Argelia. En 1989, fue deportado a Cabo Verde por las autoridades argelinas. 
Gaztelumendi Gil nació en Baracaldo (Vizcaya) el 24 de diciembre de 1969. Es el presunto autor de dos de los atentados más recientes del comando Vizcaya: el asesinato del guardia civil José Manuel García, el pasado 3 de mayo en Ziérbana cuando cenaba en un restaurante con su mujer, y el del policía Luis Andrés Samperio, fallecido tras recibir un disparo en la nuca el 24 de abril en el barrio bilbaíno de Deusto. Se le reclamaba por su presunta participación en el asesinato del guardia civil Fernando Giménez Pascual, cometido el 4 de abril de 1994 en la calle Zamakola de Bilbao mediante la colocación de un explosivo en su vehículo.También estaba procesado como colaborador del comando que en junio de 1994 atacó con granadas el cuartel de la Guardia Civil de Guernica. La Audiencia Nacional le reclamaba por la colocación, en junio de 1994, de un artefacto en el coche de un policía de Basauri. 
La Guardia Civil practicó 13 detenciones (seis mujeres) en Bilbao, Galdácano y Basauri ese mismo día y al día siguiente y encontró un auténtico arsenal en un piso y un garaje de Bilbao: 63 kilos de amonal, dos fusiles de asalto G3, seis pistolas, dos subfusiles (UZI y MAT),  dos granadas de 83 milímetros anticarro; seis granadas Mecar anticarro de 40 milímetros con sus envases; seis kilos de tornillería; temporizadores; detonadores, cordón detonante,bombas-lapa y minas antipersonales; cartuchos de 9 milímetros Parabellum de diversas marcas y años de fabricación; siete juegos de placas de matrículas; dos bombonas de butano cortadas y otros materiales para confeccionar artefactos explosivos. Se busca a Jesús Martín Hernando, el otro liberado del comando, exconcejal de Herri Batasuna.
En el vehículo se encontraron datos detallados del presidente de los populares vascos, Carlos Iturgaiz, y de uno de sus concejales en la Alcaldía de Bilbao, Antonio Basagoiti. En los registros también aparecieron datos del presidente de la Confederación de Empresarios Vascos (Confebask) Baltasar Errazti, y del presidente de la Audiencia de Bilbao, Joaquín Giménez.
También aparecieron dos cartas, atribuidas a José Javier Arizcuren, Kantauri, en una de las cuales se decía: «Lo que os pedimos es que las acciones que realicéis sean directas contra las fuerzas de ocupación (Guardia Civil, militares, Policía Nacional) y un esfuerzo enorme con los políticos. Es muy importante el darles a los Políticos del Partido Popular. Deciros que cualquier político del PP es objetivo, repetiros lo importante de estas acciones. Otra cosa, poned toda la fuerza posible en levantar a un concejal del PP, dando un ultimátum de días para que los presos estén en Euskadi. En relación a este tema (secuestro) hacedlo lo antes posible y, si no podéis secuestrarlo o hay un problema en el intento, le dais kaña y a por otro. De todas formas, intentad levantar a uno. Haced acciones directas y sobre todo el tema de secuestros de concejales, dar a los políticos del PP y los de la lista que os mandé y dar a las Fuerzas de Ocupación». Se cree que esta carta fue escrita antes del verano y dirigida también a otros “comandos”.
En otra carta se decía: «Con el tema de los concejales y políticos me figuro que en el mes de agosto habréis tenido problemas para encontrarlos por las vacaciones, pero vuelvo a insistiros sobre la importancia de este tipo de acciones. Poned toda vuestra fuerza, ganas y militancia en levantar un concejal del PP. Espero vuestra contestación sobre este tema tan importante. Vosotros podrías hacer la parte de levantar al concejal y, una vez ejecutado, en el funeral habrá un montón de políticos. Coged una casa que dé a la iglesia y el “laguntzaile” que dispare con el G-3 al político de más alto nivel que vaya (el Rey, Príncipe, Aznar, Mayor Oreja, Atutxa, etcétera). Bueno espero vuestra contestación a este tema y que ya estéis trabajando en ello».

lunes, 8 de septiembre de 1997

Atentado fallido contra PP

El alcalde José María Gómez Muñoz y el concejal de Urbanismo, Francisco Robles, del municipio malagueño de Rincón de la Victoria, ambos pertenecientes al Partido Popular, salvaron sus vidas cuando vecinos del pueblo descubrieron accidentalmente los artefactos explosivos colocados por terroristas de ETA en los bajos de sus automóviles. Al observar que unos objetos sospechosos colgaban de los vehículos de los responsables municipales, alertaron a las Fuerzas de Seguridad, que procedieron a realizar explosiones controladas de las bombas. 
La primera bomba fue localizada en el vehículo del concejal, charcutero de profesión, en su furgoneta de reparto, una "Nissan Vanette". Rocío, una cajera de un supermercado, vio como “dos cajas de caudales pegadas a la rueda delantera izquierda con cinta adhesiva marrón”. La zona quedó acordonada y un robot desactivador fue dirigido hacia el artefacto; nada más tocar el paquete, la bomba hizo explosión y destruyó la parte delantera de la furgoneta, causó daños a otros dos coches y dejó inservible el robot. La bomba debió de ser colocada después de la 1:30 de la madrugada.
La segunda bomba estaba colocada en la Urbanización Cotomar, en los bajos del "Ford Escort" del alcalde, que había comprado el coche hacía sólo un mes pero esa mañana decidió utilizar el coche antiguo. A las 13.50, se procedió a la voladura controlada del coche, que quedó totalmente destruido. El marido alertó a su mujer Adela que no usara el coche tras conocer lo sucedido al concejal, justo cuando iba a utilizarlo junto a sus tres hijos menores. Debido a ello, la mujer sufrió estrés postraumático.

Al parecer, ya el 18 de agosto de 1997 un comando de tres etarras siguió a José María Gómez desde Lanjarón (Granada) a Rincón de la Victoria (Málaga) con intención de secuestrarle.

viernes, 5 de septiembre de 1997

Asesinado policía en Vizcaya

Sobre las 21.20 horas se produce una explosión en la calle de Kareaga Behekoa de la localidad vizcaína de Basauri, cuando el agente del Cuerpo Nacional de Policía Daniel Villar Enciso (39 años,  natural de Madrid, casado con Socorro López Zarra, de 32 años, y con dos hijos, Dani y Alberto, de 11 y 10 años) puso en marcha su vehículo, un Citroën BX de color oscuro y matrícula de Bilbao, poco después de de abandonar su domicilio, situado a escasos 200 metros, en la calle Baskonia, para dirigirse al centro policial de este municipio vizcaíno donde estaba destinado al servicio de seguridad.
La bomba estaba colocada bajo el asiento del conductor, y le provocó gravísimas heridas y originó un incendio en  el interior del coche.
Villar Enciso falleció en el hospital de Cruces, adonde fue trasladado tras resultar herido. Según testigos presenciales, el policía, pidió ayuda con las manos, pese a la gravedad de su estado, y fue extraído del vehículo por unos jóvenes que le apagaron el fuego del cuerpo. Una de esas personas que auxilió al policía sufrió quemaduras de diversa consideración. La entrada de Daniel Villar en el hospital de Cruces se produjo a las 21.40 horas y su fallecimiento 35 minutos después.

Daniel Villar fue enterrado en Orgaz (Toledo), de donde era natural su viuda y donde la familia solía pasar las vacaciones. Una calle de la localidad lleva el nombre del agente asesinado.

En 1998 el etarra Kepa del Hoyo era detenido por la Guardia Civil en Bilbao junto con otros etarras por integrar o facilitar información al comando Vizcaya de ETA, responsable del asesinato de los policías Modesto Rico y Daniel Villar.
En 1999, la Audiencia Nacional le condenó por ello a 25 años de prisión. 

miércoles, 27 de agosto de 1997

Ataque a Juzgado

Varios desconocidos incendian sobre la 1 de la madrugada una estancia del Juzgado de Paz de Villabona, una sala que comparten el Juzgado y la Asociación de Alcohólicos Anónimos del municipio.  Los agentes localizaron en la habitación quemada dos garrafas de gasolina semillenas y una botella de cerveza vacía.

lunes, 25 de agosto de 1997

Crítica de Txelis

El «ideólogo» de ETA, José Luis Álvarez Santacristina, «Txelis», que durante años fue considerado como máximo cabecilla de la banda, junto a Francisco Múgica, «Pakito», afirma en un documento junto a otros etarras, que la actividad criminal «está conociendo como nunca el desprestigio político y social. «Txelis» propone un «alto el fuego indefinido» y hace un llamamiento a otro tipo de «luchas»
En el documento, que va firmado por los etarras «Txelis», Pedro Picabea Ugalde, «Larrun»; Rosario Picabea Ugalde, «Errota»; Miguel Ángel Gil Cervera, «Kurika»; Miguel Zarrabe Elcoroibide, «Migueltxo; y José Luis Urrusolo Sistiaga, «Langile», se afirma que «las consecuencias de la lucha armada de ETA son impresionantes: asesinatos sumariales, ataques armados incontrolables que provocan en muchas ocasiones la muerte y/o heridas incurables de inocentes, secuestros duros y prolongados. Las consecuencias de los sabotajes de la lucha armada son también muy graves y frecuentemente injustificables». En este sentido, aseguran que la actitud del Gobierno no debe ocultar la responsabilidad de todos «que de una manera u otra tenemos en la amarga evolución que está conociendo en los últimos años el conflicto». 
«Es el momento de reconocer la responsabilidad que tenemos y de dar los pasos firmes para que el conflicto se dirija por el camino de la humanización y-sin esperar más para buscar una vía de solución adecuada y permanente», agrega. Según «Txelis» y los otros etarras firmantes, «la lucha armada de ETA está conociendo como nunca el desprestigio político y social, que estamos viendo y escuchando en los últimos tiempos, cada vez más rechazado y condenado por la casi totalidad de nuestro pueblo». A este respecto, se afirma que mientras al Gobierno español su política antiterrorista no le ha supuesto «demasiado coste político», a la izquierda abertzale sí le ha pasado. «Aunque muchas veces los análisis oficiales de la izquierda abertzale han anunciado y confirmado la crisis del Estado y el debilitamiento del Gobierno, el Estado está cada año que pasa más seguro y estable», subrayan. «Si vamos a confesar la verdad, son muy altos o para decirlo más claramente, demasiado altos, los costes político-sociales y ético-humanos que ha ocasionado la lucha armada», añaden. «Aquí y ahora, ¿Es acaso beneficioso y necesario la lucha armada para lograr la justicia social y la libertad política del País Vasco -se preguntan los etarras- Visto el balance global de los últimos años, ¿se puede decir con convencimiento que la lucha armada ha resultado beneficiosa en el camino para la libertad del País Vasco? Estamos en que no. Aún así, to mando en cuenta la evolución político-social de los últimos años del País Vasco y del Estado Español, tenemos cada vez más claro que la lucha armada se nos está transformando en un obstáculo para lograr la unidad entre los patriotas, más aún, para retomar niveles mayores de autogobierno y para unificar la lucha en favor de la autodeterminación y llevarla adelante eficazmente». 
Además, los etarras reconocen «la lucha armada no se puede conseguir por imposición y dando la espalda a la voluntad del pueblo, como si fuese una estrategia absoluta e inalterable» y que «la coyuntura internacional es totalmente inapropiada para llevar adelante la lucha armada y los pactos represivos internacionales no son de broma». En otro momento afiman que su crítica a la actividad criminal «no será aceptada por la actitud de muchos: defender la necesidad de la lucha, ¡sí! pero por si acaso muchos tranquilamente dejan ese peso en manos de otros (en manos de unos pocos». Lucha no violenta El documento alude también al creciente rechazo popular a la actividad terrorista de ETA. «Hay que entender la evidente evolución que se ha producido en la sociedad vasca, en relación a la lucha armada». 
En este sentido, destaca que «cada vez un mayor número de ciudadanos más cualificados del País Vasco, están proclamando en voz alta, que se tiene que humanizar y socializar el conflicto y más aún, que tenemos que actuar en otros parámetros y que debemos dirigir y fortalecer vías de lucha no violentas». El documento propone «la urgente necesidad, sin demora, de un tiempo de distensión amplio y duradero». También reconoce que ETA ha intentado imponer sus objetivos mediante el chantaje de sus actos terroristas, pero, admite, «la actual lucha contra el Estado no se puede plantear dentro de parámetros político-militares, porque la correlación de fuerzas es totalmente desproporcionada».

domingo, 24 de agosto de 1997

Ataque a concesionario Renault

El concesionario de Renault de Zarauz sufre de madrugada un ataque con un objeto incendiario que destrozó un vehículo de la exposición. Es la séptima vez que este establecimiento ha sido atacado por desconocidos. Su propietario aseguró ayer que este atentado ha resultado el menos grave. Luego, tras reconocer que está harto de los violentos, dijo: "Al final, van a conseguir que nos vayamos y dejemos sin trabajo a las siete personas que están aquí". 
La acción fue reivindicada a través de una llamada anónima al diario "Egin" para criticar el colaboracionismo" del Gobierno francés.


CONCESINARIO RENAULT ARTEFACTO  24 8 97


Incidentes y ataque a ertzaina

Un ertzaina de paisano que fue reconocido por un grupo de simpatizantes de ETA en Ibarra (Guipúzcoa) se defendió de sus agresores disparando a uno de ellos en el muslo. Los incidentes comenzaron hacia las dos de la madrugada, cuando unos 25 encapuchados, en grupos perfectamente organizados según testigos, ocuparon la calle Euskal Herria, la vía principal de acceso al pueblo, cruzaron vehículos y contenedores de basura e incendiaron la sucursal de Caja Laboral Popular.
Los alborotadores reconocieron al agente y le acorralaron. El ertzaina hizo varios disparos al aire antes de ser derribado, apedreado y pateado. Al advertir que uno de los encapuchados empuñaba un “cóctel Molotov” para lanzárselo ,el agente abrió fuego contra él.
El joven que resultó herido en el muslo en Ibarra es Iñigo Guridi Lasa, de 20 años y natural de Villabona. La bala le causó una herida de pronóstico no grave en la parte superior del muslo izquierdo con orificio de entrada y salida.
El ertzaina, que se encontraba de servicio, fue atendido de politraumatismos en un hospital donostiarra.
 
En Ibarra fue detenido otro joven, J. G. A, de 21 años, acusado de participar en los disturbios con los que los violentos intentaban reventar las fiestas patronales de San Bartolomé.
Otros dos jóvenes fueron detenidos en los días posteriores, lker Bear, de 21 años de edad, y Alex E. J., de 19. El arresto de Alex se efectuó en su residencia de Tolosa, mientras que lker Bear fue detenido en su lugar de trabajo, en la sede de una empresa de la vecina ciudad de Legorreta. En los registros domiciliarios se incautaron de capuchas, manuales de guerrilla urbana, rodamientos y un petardo.
Guridi recibió una condena de dieciocho meses de cárcel por estos hechos.

Por la noche de ese mismo día, un grupo de encapuchados atacaron la casa de la alcaldesa Begoña López (de EA) con piedras, rompiendo el cristal de una ventana, aunque la actuación de los agentes evitó daños mayores. Un hombre de 66 años resultó herido en la cabeza al caer al suelo. La alcaldesa opinó que los altercados, provocados por más de cien encapuchados que, a su juicio, acudieron a Ibarra desde otros lugares y que casi queman el pueblo no fueron espontáneos y se preguntó, en declaraciones a RNE, qué hubiera pasado si no llega a intervenir la Ertzaintza.

.- En Bilbao, que celebraba la última jornada de su Semana Grande, un grupo de unos 25 Jóvenes atacó con "cócteles molotov" a dos furgonetas de la Ertzaintza apostadas en la Ribera del Casco Viejo bilbaíno. De los, cinco artefactos incendiarios lanzados sólo estallaron dos, causando escasos daños en la puerta de uno de los vehículos policiales.

    


sábado, 23 de agosto de 1997

Ataque fallido y sabotaje

ETA intentó atacar de madrugada el Gobierno militar de Bilbao con dos granadas, que no llegaron a dispararse por causas que se desconocen. Los proyectiles estaban colocados en la terraza de un bloque de casas situado frente a las dependencias militares y apuntaban hacia allí. ETA anunció por la tarde con una llamada la colocación de los cohetes, que fueron desactivados por la Ertzaintza. Uno de los tubos de PVC apuntaba a la residencia de oficiales y el otro a unas oficinas. Las dos granadas eran de la marca belga Mecar, aunque una era anticarro y la otra antipersonal, por lo que estaba cargada de metralla. Una vecina escuchó de madrugada dos detonaciones, probablemente provocadas por el funcionamiento del sistema de ignición, que sí llegó a activarse.

.- Un sabotaje a las instalaciones de Iberdrola en Bilbao provoca un corte de luz en la zona comprendida entre el barrio de Begoña y el puente de La Salve. Varios desconocidos entraron a primera hora de la mañana (entre 7:15 y 8:45) en tres centros de transformación y prendieron fuego a los transformadores, que explotaron de forma casi simultánea. Los operarios trabajaron durante todo el día, aunque en algunas zonas no se consiguió restablecer el suministro hasta la noche.


        .-  Juan Vicente Jaureguizuría es expulsado por las autoridades francesas a España tras cumplir una condena de seis años. La juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios decretó su ingreso en prisión incondicional. Jaureguizuría Uria negó a la magistrada haber tenido relación con ETA, aunque reconoció que prestó ayuda a refugiados vascos en el sur de Francia, antes de su captura en ese país, sin saber si estas personas estaban o no relacionadas con la banda terrorista.


miércoles, 20 de agosto de 1997

Atentado fallido contra casa-cuartel

Agentes de la Guardia Civil desactivan sobre las 17:30 un artefacto compuesto por tres granadas contra carro, de marca MECAR modelo HEAT, de calibre 83 milímetros, cada una de las cuales se encontraban alojadas en un tubo de PVC para su lanzamiento orientado hacia la fachada sur de la casa cuartel de Comillas (Santander). Cada granada contenía 450 gramos de pentrita.
Sin embargo, el dispositivo no funcionó porque, aunque en el reloj se activó el mecanismo de ignición, una de las granadas tenía mal soldado el cable del circuito y en las otras dos los percutores no incidieron adecuadamente en los estopines de las granadas.
Como los artefactos no hicieron explosión a las 4 de la mañana, como estaba planeado, minutos antes de las cinco de la tarde de ese día los miembros del comando llamaron al diario 'Egin' en nombre de la banda terrorista advirtiendo de la presencia de las granadas. Poco antes, sobre las 15.45, unos turistas alertaron de la existencia de una bolsa sospechosa situada frente a la fachada posterior del cuartel y junto a un camino que conduce a la playa de Comillas. El envoltorio estaba tapado entre la hierba. Técnicos en desactivación de explosivos de la Guardia Civil, se trasladaron urgentemente desde Santander y retiraron el material.
Uno de los tubos apuntaba directamente a la vivienda del sargento-comandante del puesto, donde vive con su mujer y dos hijos, además de su madre, que se encontraban esos días en Comillas. Los otros dos estaban dirigidos a otros puntos del cuartel, en el que también viven habitualmente dos guardias: J. M. B., con su mujer y su bebé, y otro matrimonio.

En los juicios que se celebraron después por este atentado, la Sala consideró probado que el comando "Katu", integrado por Eneko Gogeaskoetxea y Kepa Arronategi, colocaron este artefacto el día anterior en el margen derecho de la carretera comarcal Barreda-La Revilla a la altura del kilómetro 20,450. En el momento ideado para la explosión, un total de 11 personas se encontraban en el cuartel, todos ellos agentes de la Guardia Civil o familiares, que sufrieron daños psicológicos a consecuencia del atentado frustrado. El tribunal decidió imponer a cada uno 14 años de cárcel por cada uno de los once delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y a otros 7 años por un delito de estragos en grado de tentativa (un total de 161 años).

domingo, 17 de agosto de 1997

Disparos contra cuartel

Dos miembros de ETA ametrallan sobre las cuatro de la madrugada el cuartel de la Guardia Civil del barrio del Antiguo, en San Sebastián. El atentado se produjo desde un taxi en marcha que había sido robado a punta de pistola media hora antes y cuando los etarras circulaban por la avenida de Zumalakarregi en dirección contraria a la que se encuentra el edificio.Las ocho balas que dispararon los terroristas alcanzaron la fachada y las ventanas de cristales blindados. 
El robo del taxi, un Opel Astra, se produjo a las 3.30 horas en Irún. Los terroristas requirieron los servicios del taxista y tras subir uno de ellos se cubrió la cara con una capucha y, tras identificarse como miembro de ETA, le obligó a dirigirse hacia San Sebastián.

El conductor fue obligado a abandonar el coche en un lugar próximo al cuartel tras ser advertido de que no avisara a nadie hasta pasados 20 minutos. El vehículo con el que los terroristas cometieron su acción fue localizado a las 4.55 de la madrugada por una patrulla de la Ertzaintza en la A-8, a la altura del colegio de La Salle, también en San Sebastián

sábado, 9 de agosto de 1997

Bomba contra casa-cuartel

A las 3.15 de la madrugada, un explosivo estalla en la caseta de los perros del cuartel de la Guardia Civil de Sallent de Gállego (Huesca). El artefacto, colocado en el interior de una mochila, produjo daños de poca importancia debido a un fallo que hizo que sólo explotasen tres de los diez kilos de amonal que contenía. El artefacto tenía "nitrato amónico y polvo de aluminio", dijo el jefe accidental de la Comandancia de Huesca, "pero este último componente había sido añadido en exceso", lo que evitó la detonación de toda la carga. "Al carecer del debido explosivo rompedor", concretó, sólo causó daños menores en el segundo piso del acuartelamiento y en su estructura. La bomba provocó la rotura de los cristales de todos los edificios en un radio de 50 metros, así como desperfectos en el exterior de viviendas.
Sallent de Gállego está muy cerca de la frontera francesa del Portalet y de la estación de esquí de Formigal. Es una localidad eminentemente turística en la que viven y veranean numerosas personas de Navarra y el País Vasco.

.- Horas después, a las 12.30, una llamada telefónica al diario "Egin" avisó de la colocación de una bomba en la vía férrea entre Torreblanca y Peñíscola (Castellón). Localizada a dos kilómetros de distancia de la estación de la primera de esas ciudades, pudo ser desactivada. Estaba compuesta por un kilo de pentitra.

Expulsados de la República Dominicana

El presidente del gobierno de España, José María Aznar, solicitó al presidente de la República Dominicana, Lionel Fernández, la repatriación de los cinco etarras residentes en dicho país. Atendiendo a esta petición se expulsó a tres: Eugenio Echeveste Arizcuren (Antxon), Ignacio Aracama Mendia (Makario, nacido en 1951) y José María Gantxegi Arruti (Peio). Estaban allí desde 1989 adonde llegaron tras el fracaso de las conversaciones de Argel.

Aracama formaba parte en 1978 y 1979 del "comando Araba" de ETA y en unión con otras personas, "planearon y decidieron dar muerte al inspector del entonces Cuerpo Superior de Policía de Vitoria Antonio Recio Claver (también agente del CESID), por lo que fue condenado a 30 años de prisión. Makario fue condenado a 61 años de prisión por su participación en el atentado contra tres guardias civiles que iban a dar protección y ordenar el tráfico en una carrera ciclista en la localidad alavesa de Salvatierra, el 4 de octubre de 1980.

Arakama Mendia fue condenado, en calidad de cooperador necesario, a 28 años de reclusión mayor por el asesinato en 1980 del comandante Jesús Ignacio Velasco Zuazola, jefe de los miñones de Álava.

También fue condenado a 26 años y ocho meses por el asesinato de Ricardo Tejero Magro, director y consejero del Banco Central, el 19 de febrero de 1985 en Madrid. El terrorista formaba parte entonces del "comando Madrid".

José Ignacio Aramaca reconoció su participación en el ametrallamiento contra guardias civiles cometido el 9 de junio de 1979 en la base militar de Araca (Alava), en el que tres agentes resultaron heridos. Por este hecho fue condenado a 72 años de cárcel.

En 1999, la Audiencia Nacional condenó al antiguo miembro del "comando Madrid", Macario, a 25 de años de prisión por el secuestro del financiero Diego Prado y Colón de Carvajal el 25 de marzo de 1983.

En 2001, fue condenado a 17 años por el atentado contra el edificio de Telefónica de la calle de Ríos Rosas de Madrid cometido en 1982.

En 2001, la Audiencia Nacional también condenó a siete años de prisión a Ignacio Aracama Mendía por su pertenencia a la banda terrorista ETA y a Eugenio Etxebeste (Antton) a diez años por haber sido responsable del aparato de logística de la banda, ocupándose de las labores de formación y cursillos, de fijar las líneas ideológicas del grupo y de orientar los objetivos a los comandos armados. En 1992, según la sentencia, Antxon elaboró un documento denominado Apuntes para una Reflexión Obligada, que logró hacer llegar a la dirección de ETA desde Santo Domingo, en el que planteaba su temor a equivocarse 'dada su lejanía y falta de conocimiento de muchas cosas'. 

Soares Gamboa (etarra que convivió con él) aseguró que era dirigente de ETA y que durante su etapa en la República Dominicana la banda seguía consultándole en temas de estrategia política y por ello recibía un trato privilegiado.

Extebeste fue puesto en libertad el 28 de enero de 2004.


miércoles, 6 de agosto de 1997

Muerte en México

José Luis Salegui Elorza, Txipi, antiguo jefe de los Comandos Autónomos Anticapitalistas y residente en México desde 1989, es encontrado sin vida cerca de la ciudad de Irapuato, después de estar dos días desaparecido. Según la autopsia, un infarto mientras hacía deporte le causó la muerte. El fallecido, de 42 años, salió a correr al cerro de Arandas el día 4, una ruta muy utilizada por los deportistas y se le perdió la pista, hasta que dos días después su cuerpo fue encontrado por dos jóvenes. 

Responsables del centro Miguel Agustín Pro calificaron la muerte de "sospechosa". "Los conocidos habían buscado por la zona donde apareció, y no habían encontrado nada, por lo que el cuerpo pudo ser colocado ahí", aseguró Rafael Álvarez, director del centro. Para Edurne Egileor, compañera sentimental de Salegui, su muerte no está clara. "Hay una guerra sucia y viene del Estado español; la empezaron en Euskadi y ahora la traen aquí", declaró al diario “La Jornada”.

Salegui, al que se atribuye la orden de asesinar al senador socialista Enrique Casas en 1984, pidió la entrada en ETA Militar en una entrevista que mantuvo con Francisco Múgica Garmendia en 1989 sin éxito y tras ello marchó a México.