A las 11 de la mañana estalla un
coche-bomba (Peugeot 307 blanco, aparcado poco después de las 8 de la mañana)
en el campus de la
Universidad de Navarra (privada, vinculada al Opus Dei), en Pamplona,
causando importantes daños materiales. El coche había sido robado 12 horas
antes en Zumaya (Guipúzcoa) y una llamada anónima en nombre de ETA alertó de la
colocación en la
Universidad una hora antes, pero sin mencionar en qué ciudad.
Hubo 27 heridos leves (dos estuvieron ingresados un día) y una veintena de
coches totalmente destrozados, además de daños en edificios cercanos. La bomba
contenía unos 50 kilos de explosivos.
Al día siguiente, fue detenido en Bilbao
un delincuente (J. M. M. G.) que había
vendido la tarjeta prepago del teléfono móvil desde el que se llamó para avisar
de la colocación del coche, si bien fue puesto en libertad días después.
La Audiencia Nacional juzgó a Iurgi Garitagoitia Salegi y a Joanes Larretxea Mendiola, que integraron el comando Ezuste, y al inicio del juicio, ambos se limitaron a admitir el escrito de acusación de la Fiscalía.
Según el fiscal, el 29 de octubre robaron un vehículo en Zumaia (Guipúzcoa) y cargaron en su maletero un artefacto de iniciación eléctrica y activación temporizada; al día siguiente, lo aparcaron en el citado campus, donde explosionó a las 11 de la mañana "causando lesiones a 168 personas que debieron ser atendidas en los distintos centros médicos de la localidad".
Al parecer, el atentado no buscaba causar tantos daños, si bien hubo un fallo de comunicación por parte de la organización. La explosión causó numerosos desperfectos materiales y afectó a 98 vehículos, al ala derecha del edificio principal de la universidad y otros inmuebles. También ocasionó un cráter en el asfalto de 154 cm de ancho, 27 cm de largo y 10 cm de profundidad. El gasto tasado para la reparación de los daños ascendió a 2,1 millones de euros
La Audiencia Nacional les condenó a 26 años y 9 meses de cárcel por el atentado. La sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional impone a los acusados las penas de 15 años de cárcel por un delito de estragos; dos años por robo de vehículo a motor; un año, siete meses y 15 días por seis delitos menos graves de lesiones, y una multa de 12 meses y 15 días por cada uno de los delitos de lesiones leves. En el relato de hechos probados, la Audiencia detalla que los procesados eran, entre octubre de 2008 y febrero de 2009, miembros liberados del 'comando Ezuste' de la organización terrorista ETA y perpetraron el atentado en el desarrollo de la estrategia de causar temor en la población y tratar de conseguir sus objetivos por medios violentos. Así planearon detonar un coche cargado de explosivos en el campus la Universidad de Pamplona, concretamente en el aparcamiento situado frente a la biblioteca de Humanidades. A las 9:01 horas del 30 de octubre de 2008 los acusados estacionaron el vehículo en el aparcamiento este del edificio central, junto al edificio de la biblioteca de Humanidades, y a las 10:58 horas hizo explosión.