viernes, 11 de diciembre de 2020

Puesta en libertad de Pakito

El que fuera uno de los históricos jefes de ETA Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito' abandona la prisión de Zuera (Zaragoza) tras haber adelantado unos meses su liquidación de condena. Múgica fue detenido el 29 de marzo de 1992 en la operación en Bidart, con la que se asestó el primer golpe a la cúpula de la banda, que también integraban José Luis Álvarez Santacristina, 'Txelis', y José María Arregui Erostarbe, 'Fiti'.
'Pakito' se había desvinculado tiempo atrás de la línea oficial de los presos de ETA, antes de su desaparición, motivo por el que fue expulsado del colectivo.
El 18 de junio de 1993, el Tribunal Correccional de París condenó a Pakito por su responsabilidad en la organización del "comando itinerante de ETA". El 19 de junio de 1997 fue condenado de nuevo por pertenencia a banda armada. En febrero de 2000 fue extraditado a España en relación con quince sumarios distintos.
Desde entonces, ha sido condenado por la Audiencia Nacional en numerosas ocasiones. La mayor condena le fue impuesta en 2003 por la Audiencia Nacional (2.354 años de prisión por el atentado cometido en 1987 contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en el que murieron 11 personas, entre ellas cinco niñas). 

Traslado de presos

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha ordenado el traslado de varios presos relacionados con la banda terrorista ETA:

Ángel María Tellería Uriarte, alias 'Antxoka', autor del primer atentado contra una mujer policía en 1981, que fue localizado y detenido en México, deja Madrid VII-Estremera para pasar a la cárcel de El Dueso, en Cantabria. Ingresó en prisión el 24 de febrero de 2017 y cumple una condena de 30 años de cárcel por los delitos de atentado, depósito de armas y pertenencia a organización terrorista. Ha sido progresado al segundo grado.

Jesús María Altable Echarte, que cumple 27 años de condena por participar en el asesinato en 1984 del capitán de la Guardia Civil Luis Ollo Ochoa, irá a la cárcel de Soria tras ser progresado a segundo grado y abandonar la cárcel de Castellón I.
Ingresó en prisión el 20 de noviembre de 1999 y "ha aceptado la legalidad penitenciaria y ha presentado escritos en los que rechaza la violencia, reconoce su responsabilidad y el sufrimiento causado". También ha sido progresado a segundo grado.

Jon Mirena San Pedro Blanco pasa del centro penitenciario de Herrera de La Mancha, en Ciudad Real, al de Dueñas-La Moraleja, en Palencia. Ingresó en prisión el 19 de enero de 2004 y cumple una pena de 30 años por el delito de atentado. Cumplió las 3/4 partes en agosto de 2018. Prisiones ha resuelto su progresión a segundo grado.

José Carlos Apeztegía Jaca ingresó en prisión el 17 de octubre de 2018 y cumple una condena de cuatro años por el delito de pertenencia a organización terrorista. Dejará Ocaña I, en Toledo, por la prisión de Pamplona después de ser progresado a segundo grado.

Jon Echeverría Oiarbide es otro de los presos que va a El Dueso, en Cantabria, desde Castellón II. Ingresó en prisión el 13 de diciembre de 2017 y cumple una condena de nueve años por depósito de armas. Cumplirá las 3/4 partes de la pena en septiembre de 2024 y ha sido progresado a segundo grado.

Jon Crespo Ortega, actualmente en Murcia II, pasará a El Dueso. Ingresó en prisión el 18 de noviembre de 2002 y cumple una condena de 25 años de cárcel por los delitos de colaboración con banda armada, daños, lesiones, desórdenes públicos y tenencia de explosivos. Acepta la legalidad penitenciaria y "ha presentado un escrito en el que expresa su desvinculación de la violencia y admite el dolor causado y su empatía con las víctimas".

viernes, 4 de diciembre de 2020

Traslado de presos

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha acordado el traslado de seis presos etarras. 

Jon Igor Solana Matarrán será trasladado a la cárcel de Zuera en Zaragoza desde la de Algeciras (Cádiz), donde permanece preso desde el año 2000 tras recibir elevadas condenas por diversos atentados y asesinatos como miembro del comando Andalucía, entre ellos la muerte a tiros del coronel médico Antonio Muñoz Cariñanos, en Sevilla hace veinte años.
Prisiones destaca en un comunicado que Solana admite la legalidad penitenciaria y ha presentado un escrito en el que se desvincula de la banda y reconoce el dolor causado.

Eider Pérez Aristizabal, será conducido también de Algeciras a Zaragoza, con lo que no quedará ningún preso de ETA en Algeciras. Fue condenado en 2005 a 8 años de prisión por su pertenencia al "comando Sugoi" de ETA. En 2005 la Audiencia Nacional también le condenó a 75 años de prisión como responsable del atentado contra un mosso d'esquadra en 2001 en Rosas (Girona).

También rechaza la violencia y asume el daño generado Asier García Justo, que progresa a segundo grado y será trasladado desde Badajoz a Villabona (Asturias). Asier García Justo fue uno de los autores del asesinato del ertzaina Iñaki Totorika en un atentado con coche bomba perpetrado en Hernani (Guipúzcoa) en marzo de 2001, que causó heridas a un compañero de patrulla. Fue condenado en 2003 a más de 90 años de cárcel. Con su marcha, ya no quedará ningún  etarra en Badajoz.

Ismael Berasategi Escudero pasará de Alicante también a Villabona y progresa al segundo grado. Fue condenado en 2009 a catorce años de prisión por preparar y colocar en el aeropuerto de Málaga el 26 de julio de 2001 un coche-bomba, que finalmente no explotó al ser desactivado.

Aitor Herrera Vieites será trasladado de A Lama a El Dueso (Cantabria). El recluso fue miembro del comando Vizcaya y fue condenado, entre otros atentados, por la colocación en 2003 de un artefacto explosivo en el hotel Los Tamarises, en Getxo (Vizcaya), que al estallar causó daños materiales.

El sexto etarra, que dejará la cárcel de Valladolid y será el único que ingresa en una prisión vasca, en concreto la de Álava, es Balbino Sáez Olarra, que cumple una condena de 20 años por homicidios en grado de tentativa, depósito de armas y municiones, depósito de explosivos y robo de vehículos a motor. Según Instituciones Penitenciarias, ha presentado escrito reconociendo el daño causado, mostrando su empatía con las víctimas y rechazando la violencia.