Quince presos de ETA con largas condenas integran el último grupo de resistencia en las cárceles españolas que son contrarios a la nueva línea marcada por la izquierda abertzale, según fuentes penitenciarias. Son un resto de los 40 etarras encarcelados que, en junio del 2017, se negaron a secundar el plan del Colectivo de Presos de ETA (EPPK, en sus siglas en euskera) de permitir a sus miembros aceptar, de manera individual, las normas penitenciarias para acceder a beneficios en prisión.
El más significado es Iñaki Bilbao Goikoetxea, alias 'Basur', y 'Txikito', el más fanático de los etarras en prisión, al que la banda terrorista expulsó en el 2014 después de tres años oponiéndose al cese definitivo de la actividad armada.
En la actualidad, hay 232 etarras en celdas españolas. De ellos, 188, según Instituciones Penitenciarias, no han salido aún del primer grado penitenciario; 28 están en segundo grado; tres, en tercer grado, y seis, en condiciones especiales de cumplimiento. El resto, siete, son presos preventivos.
De los 232 reclusos, 92 han solicitado progresar de grado.
Dado que las revisiones de grado tienen lugar cada tres meses para los presos que están en el primero, en marzo se evidenciará una cadena de cambios con ritmo parecido al que se han venido produciendo los 17 traslados de etarras a cárceles más cercanas al País Vasco desde que se formó el Gobierno socialista.
La izquierda aberzale reconoció, en boca de los parlamentarios Maddalen Iriarte y Julen Arzuaga, que en el 2018 se han producido mejoras en la vida de los presos de ETA encarcelados en Francia y "un nuevo discurso" del Gobierno español.
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