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miércoles, 3 de febrero de 2021

Anuncio de Eusko Ekintza


La organización Eusko Ekintza emite el siguiente comunicado:

Durante el último año, hemos estado inmersos en la creación de un coordinador llamado Jardun, junto con otras partes interesadas.

Sin embargo, debido a ciertas situaciones ocurridas en los últimos meses, hasta que se aclaren, como es necesario y dentro de los parámetros establecidos, los desacuerdos surgidos entre los agentes (la situación creada por la COVID-19 no ayuda en este sentido), Eusko Ekintza congela todas sus actividades y responsabilidades en Jardun.

Esto significa que no participamos en ciertas decisiones y supuestas movilizaciones que se han llevado a cabo en nombre de Jardun en las últimas semanas sin tener en cuenta nuestra opinión y nuestro voto.

Cuando surja la oportunidad de aclarar las cosas, Eusko Ekintza proporcionará las explicaciones necesarias.



sábado, 15 de agosto de 2020

Aparece Jardun

A las 12 del mediodía, en la cima del monte Albertia (Legutiano, Álava), la Fundación Eusko Lurra celebra un acto en recuerdo de los gudaris caídos en la guerra civil española. Posteriormente, en el robledal de Gaztelua, se llevó a cabo un acto político. Allí, para comenzar el acto, se homenajeó a tres veteranos militantes y, posteriormente, las organizaciones Eusko Ekintza y Jarki, presentaron Jardun, una iniciativa para la unión de fuerzas de la izquierda independentista.

COMUNICADO:

Hoy en Albertia, traemos a la memoria a los gudaris que haciendo frente al faxismo lucharon por la libertad de Euskal Herria en la guerra del 36. Aun así, no podemos, de ninguna manera, traerles a la memoria desde el recuerdo que esconde una perspectiva folclorista. Mas allá de las lágrimas, hemos de abordar el acto de hoy desde el punto de vista del pueblo trabajador, cuyo único deseo es vencer y luchar. Es por eso que hoy, mas allá del recuerdo, reivindicamos la legitimidad de la lucha de todos aquellos que en Albertia y en distintos puntos de Euskal Herria han caído en favor de este pueblo. Precisamente, el día de Albertia de 2020 se ha organizado en la línea de ese deseo de seguir luchando, en el cual sus organizadores queremos hacer pública una nueva herramienta que debe responder a las aspiraciones del Pueblo Trabajador Vasco. Una herramienta que debe funcionar como espacio para la activación y la organización.

A causa de fracturas acaecidas por distintas razones desde que terminó el ciclo anterior, las distintas organizaciones no hemos sido capaces de superar nuestras diferencias y desconfianzas en aras de acordar espacios de unidad y coordinación. Hoy, Eusko Ekintza y la organización revolucionaria JARKI queremos presentar un espacio de coordinación llamado JARDUN al Pueblo Trabajador Vasco. JARDUN no es una escisión de nada, sino un marco que debe dar cobijo a distintas organizaciones de carácter nacional y local aunándolas en un proyecto político y una estrategia de carácter revolucionario independentista y socialista. Para que así, cada cual pueda, desde su espacio de lucha, organizarse de manera individual o colectiva.

La presentación de hoy, mas allá de ser un desvarío de ciertas organizaciones, va en la línea de la capacidad que el Pueblo Trabajador Vasco ha mostrado históricamente a la hora de hacer frente a la opresión que padece y auto-organizarse. JARDUN no es una marca para que las organizaciones que lo componen impongan su ideología ni su proyecto político. Es un punto de encuentro cuyo objetivo es englobar y coordinar al Pueblo Trabajador Vasco, y a todas las organizaciones que trabajan en favor del mismo, entorno a unos principios ideológicos amplios pero definidos.

Sus objetivos estratégicos son claros:

La construcción de un estado independiente y socialista que integre a Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Nafarroa Behera, Nafarroa Garaia y Zuberoa.



sábado, 17 de marzo de 2018

Comunicado de Eusko Ekintza

Se da a conocer un comunicado de Eusko Ekintza:

Desde su nacimiento, Eusko Ekintza siempre ha defendido la creación de una Unidad Popular a la hora de estructurar la Izquierda Abertzale, ya que creemos que es la herramienta más eficaz para ello. Además ante la tendencia pro-partido único y meramente intitucionalista de la Izquierda Abertzale oficial, es decir, ante la deriva de transformar la Izquierda Abertzale en una organización /estructura clásica y partidista, muchas veces nos hemos encontrado en la más absoluta soledad a la hora de reivindicar la necesidad de una Unidad Popular.

Por ello, cuando hace casi un año y medio, se empezaron a dar los primeros movimientos para articular una estructura aglutinadora y amplia, Eusko Ekintza comenzó a trabajar con ilusión y esperanza en la organización de lo que luego sería la denominada “Herritar Batasuna”. En aquel momento, veíamos la posibilidad de dar espacio y voz en ese proyecto nuevo y renovador, a todos aquellos grupos y militantes que no estaban de acuerdo con el camino que había tomado la Izquierda Abertzale oficialista, y manteniendo en esta nueva organización los valores históricos de la Izquierda Abertzale de una época, pero al mismo tiempo, dispuestas a dar nuevos pasos y renovarnos.

En este tiempo, hemos dejado muchas energías en este proyecto novedoso pensando que estábamos creando un proyecto transformador. Así, hace un año, hicimos público el documento que habíamos acordado con gran esfuerzo y dimos los primeros pasos para estructurar el nuevo grupo.

No obstante, en los últimos meses, se han dado por desgracia, ciertos pasos dentro de la Herritar Batasuna que rompen con el espíritu y el proyecto que acordamos desde un principio. Una línea que quiere impulsar que toda la Herritar Batasuna se posicione únicamente alrededor de una ideología concreta. Y nosotras entendemos que esto va en dirección contraria a las características que intrínsecamente tiene que tener una Unidad Popular. Es decir, se han dado pasos contrarios al carácter asambleario y descentralizado de una Unidad Popular y algunos pocos han decidido que la Herritar Batasuna funcione y tenga una estructura de partido clásico.

Y todo esto se ha llevado a cabo, mediante un documento- enmienda que han puesto encima de la mesa sin ningún consenso. La Asamblea debería ser la que aprobase el documento-base consensuado entre todos/as. Por el contrario, sin ningún tipo de debate y consenso previos, se han querido llevar 73 enmiendas directamente a la Asamblea, cuando el documento-base ya se ha consensuado y aprobado entre todos los diferentes grupos y militantes independientes que componíamos la Herritar Batasuna. Por lo tanto, no nos parece que hayan jugado limpio ni honestamente, tanto por el contenido como por la forma y el modo en como lo han llevado a cabo. Y finalmente hemos perdido toda la confianza, ya que entendemos que lo que se ha dado en la Herritar Batasuna es un golpe en la mesa.

Desde la perspectiva de Eusko Ekintza, el cambio de rumbo que ha impulsado en estos momentos un sector de la Herritar Batasuna, rompe del todo con el carácter amplio, de izquierdas, asambleario y descentralizado que entendemos que debe tener una Unidad Popular. Hemos visto tristemente cómo se ha querido acabar con la idea de trasladar el poder a los eskualdes y a las comisiones de trabajo. Y de este modo, este sector ha cambiado el acuerdo y el consenso, por la lucha interna entre diferentes sectores y familias socio-políticas, cortando de raíz la capacidad para sumar fuerzas y trayendo a las estructuras internas las luchas y contiendas que se deberían dar en la calle.

Este funcionamiento ha desgastado la auto-construcción de las comisiones y de los eskualdes (comarcales), así como el de los grupos de trabajo, imponiendo la centralización.

Estos movimientos internos nos han llevado a una fuerte crisis y en consecuencia, muchas de las militantes que formaban parte de la Herritar Batasuna se han distanciado de la misma, porque, entre otras cosas, se ha perdido la ilusión y esto se ha notado también  en el número de gente que tomaba parte en las asambleas.

Por nuestra parte, queremos expresar lo siguiente: se ha perdido el carácter consustancial de una Unidad Popular, porque en estas luchas de correlación de fuerzas interna, han dejado de lado el compromiso de consensuar las políticas de mínimos entre todos los agentes y militantes. Y se ha cambiado por un intento de imponer una ideología y modelo organizativo. Y con esto último, se ha perdido la confianza, necesaria para seguir trabajando conjuntamente.

Así las cosas, en una asamblea llevada a cabo el 21 de febrero, en Eusko Ekintza se decidió por unanimidad, dar por terminado el camino que habíamos tomado como agentes en la Herritar Batasuna. Por tanto, desde aquel día, Eusko Ekintza dejó de ser parte integrante de la Herritar Batasuna.

Esta decisión la hemos tomado con mucha pena, ya que pensábamos que esta vez sí que era posible comenzar un nuevo proyecto verdaderamente popular, amplio, de izquierdas e independentista. Así mismo, sentimos que con este proyecto fallido se hayan truncado todas las ilusiones de varios sectores militantes.

Por nuestra parte, seguiremos con la misma apuesta: crear una Unidad verdaderamente Popular. Teniendo en cuenta que tanto la deriva de la Izquierda Abertzale oficial como todos los desacuerdos que han habido dentro de la Herritar Batasuna, lo que nos queda claro es que las ilusiones perdidas, los esfuerzos y energías invertidas han tenido un coste muy alto en la izquierda abertzale sociológica; pero lo más grave es que la creación de esa Izquierda Abertzale renovada, luchadora, amplia y eficaz que necesita Euskal Herria nos va a llevar mucho más tiempo del que creíamos, por el abandono de esta apuesta aglutinadora y popular que han hecho algunos.

Euskal Herria, 21 de febrero de 2018.


sábado, 26 de noviembre de 2016

Manifiesto Herritar Batasuna

El partido de la izquierda abertzale 'Eusko Ekintza', crítico en los últimos meses con el rumbo adoptado  por Sortu, aprueba en Baracaldo su propuesta ideológica que queda abierta al debate. En el documento aprobado pretenden ser “punto de encuentro y convergencia tanto de partidos, grupos y organizaciones sociopolíticas como de movimientos populares y militantes independientes”. 
Incluimos un amplio extracto:

Herritar Batasuna somos la convergencia y punto de encuentro de partidos, grupos y organizaciones sociopolíticas, movimientos populares y militantes independientes y soberanos. Unos, de la línea del patriotismo navarro activo contra la conquista progresiva y continuada de Nabarra; otros, del abertzalismo de izquierdas ekintzale, surgido en torno a 1930; o miembros del MLNV nacido hacia 1950; también jóvenes que queremos situar nuestra lucha en la Izquierda independentista y socialista revolucionaria. Junto con todxs ellxs, colectivos y personas de tendencia libertaria, comunista, ecologista, comunalista y de otras sensibilidades sociopolíticas de izquierda que se han acercado a este proyecto global.

Teniendo en cuenta la grave crisis estratégica que en estos últimos tiempos vive el movimiento para liberar Euskal Herria, o lo que es los mismo, la Nabarra Entera, como consecuencia del cambio de dirección reformista y desmovilizador y d ela práctica puramente electoralista e institucionalista, que ha impulsado un sector de la Izquierda Abertzale, y con la intención recuperar, enriquecer y actualizar la memoria de todas las luchas a favor de la libertad de este Pueblo, y especialmente el espíritu abertzale y socialista revolucionario de Herri Batasuna de 1978, hemos decidido comenzar a organizar la nueva UNIDAD POPULAR. Para ello, con el acuerdo de todxs, estamos redactando y concretando el primer borrador del texto de nuestras bases, objetivos y principios organizativos, para que sea completado mediante las aportaciones y críticas de todas y todos. He aquí la propuesta:


1. La recuperación de los planteamientos políticos históricos del abertzalismo revolucionario vasco del siglo XX, adecuándolos y actualizándolos a la situación del siglo XXI.

2. En esta línea, reivindicar los cuatro objetivos históricos de la Izquierda Abertzale independentista y socialista revolucionaria, con total determinación de llevarlos adelante y realizarlos: INDEPENDENCIA, SOCIALISMO, REUNIFICACIÓN y REEUSKALDUNIZACIÓN.

3. A su vez, asumir también los dos objetivos incorporados como consecuencia del desarrollo de las luchas de los movimientos populares: el FEMINISMO y el ECOLOGISMO.

4. Defender la legitimidad histórica, jurídica, política y diplomática del estado nacional que, durante siglos, creamos, construimos consolidamos y defendimos por todos los medios lxs vascxs: NAFARROA. Este Estado lo desmontaron y conquistaron por la violencia y el terrorismo España y Francia. Nabarra es el estado nacional de lxs vascxs, y es ahí donde situamos el punto de partida tanto de la reconstrucción nacional, como de la liberación social de Euskal Herria.

5. No idealizamos el estado de Nabarra. Como cualquier otra formación económica-social histórica, aquél también se encontraba inmerso en la lucha de clases. La misma conquista se produjo, precisamente, a consecuencia de las luchas de clases. El estado navarro es la máxima expresión del desarrollo interno alcanzado por la sociedad vasca, y fue aniquilado de raíz como consecuencia de la conquista progresiva y continuada. Queremos promover la DESCONQUISTA de la NABARRA ENTERA, para lograr la libertad a todos los niveles.

6. La conquista no es un mero acontecimiento del pasado, ni tampoco un irrelevante detalle histórico que no tiene ninguna consecuencia en nuestra vida cotidiana, sino que es un crimen estructural que no prescribe nunca, ni de ninguna manera, y que, también hoy en día, impide permanentemente y limita profundamente la vida de nuestra Nación y, en especial, la realización de todos los derechos de lxs trabajadorxs y sectores populares.

7. La conquista continuada nos ha traído a esta situación de subordinación, y solamente la INDEPENDENCIA de la NAVARRA ENTERA, junto con la salida del capitalismo, podrán abrir las puertas de la Libertad Plena al Pueblo Trabajador Vasco. La desconquista contra los estados conquistadores, en su amplitud y profundidad, y dentro de ella especialmente, la liberación de la dinámica de la mercancía, nos traerá la libertad y la emancipación en todos los ámbitos: estatal y nacional, social y económico, de clase y género, individual y colectivo, cultural y lingüístico. Eso es la AUTODETERMINACIÓN, entendida como proceso global e integral de emancipación del Pueblo Trabajador Vasco. Sólo entonces seremos gentes libres en una sociedad libre.

8. Situamos en el marco de la criminal política de desarraigo, dominación y asimilación que los estados conquistadores planificaron el ETNOCIDIO contra la comunidad lingüística euskaldun. Con la sustitución y desaparición sistemática del Euskara, tanto España como Francia trataron de destruir la cultura y conciencia de esta nación. Por eso nuestro objetivo es éste: la REEUSKALDUNIZACIÓN de la NAVARRA ENTERA, para que nuestro Pueblo, vuelva a ser de nuevo, de forma libre y consciente, el Pueblo del Euskara, EUSKAL HERRIA, es decir, el Pueblo de lxs euskaldunes.
Cuanto más Nafarroa, más Euskal Herria. Cuanto más Euskal Herria, más Nafarroa.

9. Nafarroa y Euskal Herria son conceptos complementarios. Ambos integran nuestra formación económico-social, es decir, nuestra sociedad, la cual, como pueblo indígena originario de Europa, desde la prehistoria desarrolló su lengua, cultura y formas de organizar el trabajo y sus relaciones, en definitiva, toda una civilización que, de forma dialéctica, ha forjado la conciencia, el ser y la identidad de nuestro pueblo. Son las dos caras de la misma realidad estatal, nacional, social y cultural. Una subraya la sociedad política soberana, la otra refleja la comunidad lingüística y cultural de siglos.
En su complementariedad reside la clave de la reconstrucción nacional y el marco soberano apropiado de la lucha de clases para la emancipación social.

10. Como consecuencia de la conquista de Nafarroa surgió un largo conflicto armado entre conquistadxs y conquistadores. Esta opresión constante a lo largo de muchos siglos ha provocado, miles y miles de muertxs y represaliadxs. Defenderemos firmemente el contenido político de la AMNISTIA: entendida como, a la par que la vuelta a casa sin condiciones de todxs lxs presxs, exiliadxs, deportadxs, así como de todx represaliadx políticx en general, la solución global y definitiva de las razones que originaron el conflicto político. Por eso si no conseguimos la AMNISTIA en este sentido, en la línea de la desconquista plena, el conflicto seguirá sin resolverse.

11. Herritar Batasuna tendrá CARÁCTER DE CLASE, impulsando el protagonismo de lxs trabajadorxs. Debemos realizar en la práctica diaria la dirección política de lxs trabajadorxs en todos los ámbitos, fortaleciendo constantemente la conciencia nacional de clase. La Unidad Popular es así la Unidad del Pueblo Trabajador Vasco y, en especial, de la Clase Obrera Vasca. De la misma manera que la recuperación de la Independencia constituye la libertad de la Nación, el Socialismo es la libertad de lxs trabajadorxs. Necesitamos la Independencia para construir el Socialismo en libertad, y necesitamos el Socialismo para llegar a ser realmente independientes. Son, las dos caras del mismo proceso liberador.

12. Queremos la libertad a todos los niveles. Eso es imposible si las mujeres estamos oprimidas de raíz. La lucha feminista por la liberación de las mujeres y contra el PATRIARCADO es el eje de nuestra actuación. Nuestro objetivo es la sociedad paritaria sin patriarcado.

13. Igualmente, rechazamos la HOMOFOBIA. Reivindicamos el derecho de toda persona a vivir su afectividad y sexualidad con plena libertad.

14. La crisis ecológica global que acontece en el planeta demuestra que el sistema capitalista no puede mantener, de ninguna manera, el equilibrio con la Naturaleza, que nos es imprescindible como especie. Para ello tenemos que construir un sistema socioeconómico que no se base en los intereses privados. Por lo tanto, somos abiertamente ANTICAPITALISTAS. Nuestro Socialismo será inevitablmente el Ecosocialismo, basado en el respeto a la MADRE TIERRA. 

15. Recuperar y reivindicar la MEMORIA HISTÓRICA y el RELATO PROPIO de todas las luchas de la Izquierda independentista y socialista vasca, en todo su arco cronológico, desde 1930 hasta hoy, sin olvidar de ninguna forma todas las luchas anteriores, en especial desde el comienzo de la conquista de Navarra, en los siglos XI-XII. 

16. INTERNACIONALISMO, ANTIFASCISMO, ANTIIMPERIALISMO: junto con la solidaridad hacia todos los Pueblos oprimidos, posición firme contra las estructuras imperialistas. En primer lugar, la OTAN, contra la que, en 1986, y a pesar de una situación antidemocrática, votaron los habitantes de Hego Euskal Herria. En segundo lugar, las estructuras actuales oligárquicas y antidemocráticas de la Unión Europea, especialmente la falsa “independencia” del Banco Central Europeo, y el diseño y la gestión neoliberal y autoritaria del Euro, que son herramientas de la dictadura de las oligarquías capitalistas, los especuladores financieros y las transnacionales monopolistas. El Estado navarro fue parte importante de Europa, y reivindicamos la identitadad europea de la República Navarra. 

17. La grave crisis global del capitalismo está provocando día a día el crecimiento del fascismo, en especial en Europa. Como somos antifascistas y lucharemos sin descanso contra el RACISMO y la XENOFOBIA.

18. La MOVILIZACIÓN, la DESOBEDIENCIA, la INSUMISIÓN y la RESISTENCIA ACTIVA serán nuestras formas de lucha en la CONFRONTACIÓN con los Estados invasores. 

19. Nuestra estrategia será la del PODER POPULAR, basado en el movimiento obrero y popular. Por consiguiente, garantizaremos el funcionamiento ASAMBLEARIO, democrático, participativo, transparente y de abajo a arriba, llevándose así a la práctica diaria el Poder Popular, contra todas las degeneraciones burocráticas. 

20. Defendemos la República Confederal. Una Nación y un Estado que se estructuran de abajo arriba en batzarres soberanos de barrio, lugar de trabajo, pueblo, ciudad y comarca. Basándonos en nuestro Derecho Pirenaico, quitar a las élites el poder administrativo para devolvérselo al pueblo. Recuperación total de la institución y el funcionamiento de los batzarres, auzolanes y comunales. 

21. Defensa de la LAICIDAD, en su sentido más amplio. En contra de todos los fundamentalismos e integrismos, nuestra República será un Estado laico, en el que cada cual tendrá derecho a profesar su religión, o su falta de ella, con plena libertad, siempre y cuando oprima a nadie. 

Los principios organizativos de la Unidad Popular son los siguientes:

1. La Unidad Popular, además de partidos políticos y personas a título individual, la formaremos agentes plurales: asambleas de trabajadores, sindicatos, grupos juveniles, organizaciones sociales y sectoriales…, tanto de ámbito nacional, como local y comarcal.

2. Todos los agentes citados participarán en los espacios de decisión de la Unidad Popular, en absoluta igualdad condiciones, potestad y derechos. Debemos evitar la sectorialización de los diferentes grupos en nuestra práctica diaria. 

3. Esta diversidad, lejos de suponer un obstáculo, es fuente de riqueza. La multitud de dinámicas surgidas en los diferentes frentes de lucha, a modo de un dragón de muchas cabezas, le hacen más difícil el camino a la represión.

4. La Unidad Popular es el espacio donde se deciden los acuerdos tácticos y estratégicos, a la vez que el lugar donde se dirimen los desacuerdos entre sus integrantes.

5. La estructura de la Unidad Popular es poliédrica, por lo que sus relaciones y alianzas serán de ese tipo. 

6. Los espacios de decisión de la Unidad Popular serán las asambleas de pueblo/barrio, de comarca/merindad y nacional. En consecuencia, desaparecen los “herrialdes” como ámbitos organizativos y de decisión, siendo los pueblos/barrios y las comarcas/merindades las estructuras básicas con la máxima autonomía posible de funcionamiento. 

7. La Unidad Popular tendrá Comisiones nacionales, y siempre estarán bajo el control y a las órdenes de la Asamblea Nacional.

8. La Unidad Popular se conduce a sí misma con la participación y concurso de todxs, y mediante funcionamiento asambleario. No existe una Dirección Nacional, sino una Coordinación Nacional. 

9. La caracterización estratégica de la Unidad Popular no impide su organización/participación, desde el punto de vista táctico, en otras formaciones y/o alianzas sociopolíticas.

10. En aras a ampliar el funcionamiento democrático y la masa crítica de la Unidad Popular, se potenciará y garantizará la formación y preparación de su militancia en todos los ámbitos de su estructura. 

11. La Unidad Popular, mediante la puesta en marcha de los principios/criterios hasta ahora señalados para su autoorganización, rechazará aquellos otros que caracterizan a los partidos políticos clásicos favorables al sistema, y evitará especialmente el autoritarismo, el sectarismo, la burocratización y el oscurantismo, convirtiéndose de esta manera en una herramienta para la confrontación contra a los Estados opresores Francia y España y el capital internacional monopolista, a la vez que construirá la unidad en la lucha emancipadora por la desconquista.

Este programa político liberador y revolucionario, se resume en la proclamación de la REPÚBLICA NAVARRA, o en su sinónimo, EUSKAL ERREPUBLIKA. En aras a conseguir la independencia de Navarra y el socialismo de Euskal Herria, organicemos entre todxs, desde ahora mismo, la nueva Unidad Popular.

Barakaldon, 2016ko azaroaren 26ean.

domingo, 16 de agosto de 2015

Manifiesto de Eusko Ekintza

El colectivo Eusko Ekintza hace público un documento, denominado "Ekintza Garaia da", en el que llama a "la renovación necesaria" para sacar a la izquierda abertzale del "colapso" y en el que defiende el "reforzamiento del movimiento popular en contra de los que han querido desmantelarlo".
En su opinión, en el marco de una "táctica fallida" de la izquierda abertzale, se ha desactivado gran parte del movimiento popular, que ha sido sustituido por "el marketing al uso de los partidos" políticos.
Eusko Ekintza aboga por "volver a colocar la petición de amnistía" para todos los presos de ETA en "la agenda política" y considera que "todas las víctimas del conflicto vasco tienen derecho" a que se les apliquen los principios de verdad, justicia y reparación", pero recalca que también las del "genocidio franquista y el terrorismo de Estado" que, según dice, son "las únicas que están quedando exentas" de estas garantías.
"Socialismo", "independencia", "desobediencia civil" e "insumisión activa" son algunas de las máximas defendidas por este colectivo, que aclara que "no llama a romper nada sino a sumar lo que se está mal perdiendo por el camino".

Extracto:

En estos últimos años, en nuestro modesto grupo, después de haber padecido fuertes presiones externas simplemente por manifestar nuestra opinión sobre lo que estaba ocurriendo, hemos podido comprobar con preocupación que la importante oportunidad abierta tras el alto el fuego definitivo de ETA para empezar a encarrilar décadas de Conflicto Vasco, se ha ido diluyendo entre la cerrazón absoluta de los Estados a ningún avance democrático, el mantenimiento íntegro de toda la batería de legislación de excepción con continuas vulneraciones de derechos civiles y políticos, y la renuncia por parte de algunos (en la praxis diaria) de los objetivos estratégicos históricos, y todo en favor de otros nuevos y no reconocidos  objetivos. Objetivos  que asumen e impulsan el cumplir acríticamente con el marco impuesto (por poner un ejemplo gráfico con las banderas y otros símbolos en instituciones) y reconocer el régimen actual  no ya por imperativo legal sino por dejación. Estrategias y tácticas que a todas luces están resultando fallidas desde el primer momento al no darse ni siquiera movimientos cosméticos por parte de los Estados que avalasen y diesen una mínima rentabilidad siquiera propagandística a estos pasos. Todo ello impulsado por parte de los que se han erigido a sí mismos y en exclusiva como los únicos depositarios de toda la tradición y legitimidad sociopolítica de la Izquierda Abertzale.

La apuesta de este sector hegemónico, que no representativo de la totalidad del conjunto, únicamente por lo electoral, se ha visto finalmente frenada en las propias urnas (elecciones europeas, forales y municipales…). Y en gran parte esto ha sido así (a pesar de algunas lecturas interesadas sobre la gestión de residuos y la carga fiscal a las grandes fortunas) por la pérdida constante de una masa militante crítica que ha sido conscientemente desactivada y anulada, convirtiendo en actos de fe todos los movimientos que se realizan (por muy incomprensibles que fuesen para la cultura histórica de la Izquierda Abertzale). Cortocircuitando así toda capacidad de análisis y aportación por parte de la militancia. Muchas veces además, de muy malas maneras y en aras de una sumisión absoluta de todo el conjunto sociológico de la Izquierda Abertzale a una táctica política elitista que se ha manifestado ineficaz,  y una estrategia de Independencia y Socialismo cada vez más difuminada entre el etéreo “derecho a decidir”, las “políticas sociales progresistas” y el creciente colapso al que se está conduciendo deliberadamente al movimiento popular intentando que su militancia sea sumisa o dirigida en vez de creadora y transgresora. 
El mismo movimiento popular vasco, que es el que ha sido durante décadas el humus del que se ha alimentado el independentismo de izquierdas y la fuente de poder popular frente a las imposiciones sociopolíticas de los estados y del capital. El retroceso electoral nace fundamentalmente de la pérdida de ilusión por el proyecto y de la falta de implicación de una militancia que históricamente lo ha defendido en las condiciones más duras, también en la lucha electoral e institucional. Esta implicación militante ha sido sustituida en las elecciones y también en la comunicación de lo que se hacía en las instituciones por marketing al uso, como si la I.A. fuera una fuerza más del sistema. Los resultados están a la vista. Sin olvidar unas prácticas de gestión institucional en muchos casos elitistas y alejadas de la participación popular y de parte del espectro sociopolítico de la I.A. y del movimiento popular, que han sentido una clara desafección por lo que ocurría en esas instituciones cuando no han chocado directamente con algunas prácticas y decisiones.

En este viaje a ninguna parte (más allá de los iniciales avances electorales ahora en plena regresión; avances que tampoco consiguieron el objetivo marcado de superar el autonomismo del PNV en las urnas), se ha sacrificado a gran parte del movimiento popular dentro de una táctica de “unilateralidad” entendida mayormente como la negación de la confrontación democrática con los Estados y la desactivación de cualquier manifestación de la misma. Todo ello en la falsa creencia auspiciada por figuras y grupos de “asesores” locales e internacionales, que de esa manera los Estados “se moverían indefectiblemente” bajo una inexistente “presión internacional”. El fracaso de estos “consejos interesados” (interesados en desarticular un veterano foco de disidencia sociopolítica en el seno de la Unión Europea y Europa Occidental) es más que evidente, más allá de algunas “fotos de relumbrón” de costosas reuniones y conferencias internacionales, que hasta la fecha no han cristalizado en ningún movimiento concreto por parte de los Estados o sus opiniones públicas. Es más, han sido ninguneados de manera meridiana.
En resumen, mientras los Estados han aumentado su nivel represivo, la izquierda abertzale ha disminuido su capacidad de lucha y respuesta, retrocediendo en algunos aspectos casi 40 años. A las épocas previas a la creación del movimiento pro-amnistía y anti represivo y a repetir melodramáticamente frente a las constantes conculcaciones de derechos sociopolíticas eso de “esta represión no va con los nuevos tiempos” en vez de asumir que la represión en diversos grados y coyunturas es, por desgracia, consustancial en cualquier tiempo al tratamiento del “conflicto vasco” por parte de los Estados.
Algunos de los puntos álgidos de esta política de destrucción de cualquier fuerza con capacidad de confrontación democrática con los Estados están en la liquidación de la coordinadora “Adierazi Euskal Herria” por los derechos sociales, nacionales, civiles y políticos,  y su sustitución por organizaciones “bajo control”. También en el ninguneo de la red Independentistak, a favor de plataformas por el más etéreo “derecho a decidir” supuestamente para mover al PNV de sus anclajes autonomistas, o la oposición subterránea de la “Oficialidad” a iniciativas como los “Herri Harresiak” por miedo a su capacidad de actuar de manera autónoma y no dirigida, alejada de las directrices y conveniencias de unos pocos.

La pérdida de punch (músculo) social del nuevo experimento de laboratorio “Sare” es más que evidente. Se ha desdibujado hasta el límite la contundencia de la reivindicación pro-presas y el resultado ha sido que en vez de ganar nuevos sectores para la misma y que otras gentes se sientan cómodas en la misma, las manifestaciones y movilizaciones de ”Sare” con un cuidadoso marketing al uso, se desinflan y pierden decenas de miles de asistentes en comparación con movilizaciones pro-presos anteriores. Es tiempo de medir los resultados objetivos de las decisiones tomadas y asumir responsabilidades. Los mismos que han cargado contra cualquier tipo de movimiento popular autónomo y con propia capacidad de decisión, son los que pretenden vender sus fracasos en convocatorias por “la desmovilización social” de la que son en gran medida responsables por el ambiente irrespirable, contradictorio, desmovilizador  y derrotista que han creado.

Mención aparte merece lo realizado con todo lo relacionado con el colectivo de presas políticas, la liquidación del movimiento pro-amnistía y anti-represivo, y la crisis histérica ante su resurgimiento como movimiento popular autónomo sin “mando a distancia”. Añadiremos la verdadera caza de brujas que esos sectores “oficiales” montaron alrededor de la Iniciativa “Ezkerretik Bilduz” de la que formamos parte. Todo ello para hacer descarrilar cualquier iniciativa de nucleación de organizaciones y personas “por la izquierda” de Sortu hasta hacerla embarrancar.
Es por ello que desde Eusko Ekintza y la tradición histórica que en buena medida representamos, la Izquierda Abertzale Histórica, hacemos un modesto pero urgente llamamiento a todos los sectores de izquierda abertzale entendida en toda su pluralidad, a que se organicen, a iniciar una regeneración del proyecto defendido entre todas durante décadas.
El futuro será nuestro si somos capaces de volver a poner las bases de un movimiento fresco, democrático, asambleario, militante, ilusionante, que no excluya a nadie, adaptado a la realidad y a nuestra estrategia, y con voluntad trasformadora y transgresora de lo injusto, y por lo tanto revolucionario,  que no rehúya la confrontación democrática con los Estados sino que lo asuma como parte de su ADN político.

Resulta frustrante como pueblo que tras haber conocido de mano de Herri Batasuna y el Movimiento Popular Vasco una vasta cultura asamblearia (a pesar de sus limitaciones y sin caer en falsas idealizaciones) hayamos caído en un dirigismo sectario que ha borrado ese propio ADN militante.
 La regeneración de la I.A. no está en un cambio de dirigentes, sino en un cambio de táctica, modelo y de práctica. No negamos a nadie el derecho a crear partidos institucionalistas y socialmente tibios, hemos dicho hasta la saciedad que defendemos la pluralidad de la IA. Es más, esta es una sensibilidad más dentro del conjunto que ha de estar representada. Lo que negamos es que, desde este planteamiento, algunos  se autoerijan en hegemónicos a cuenta de desangrar el conjunto y la pluralidad de la I.A. con su monopolismo impuesto a todos. Perdiendo en una inconcebible sangría centenares de cuadros políticos y militantes que se han desactivado y se han ido o se les ha mandado a casa  porque “ya no sirven” o no se adaptan a los nuevos tiempos (léase a los trágalas y a las carambolas tácticas)” en vez de aportar para el conjunto.  Que se apoderen por ejemplo de unos medios de comunicación que fueron creados entre todos para convertirlos en plataforma monocorde de su mensaje donde sólo caben ellos mismos, y se marginan y ningunean las voces discrepantes críticas o simplemente diferentes.

Para Eusko Ekintza la regeneración de la izquierda abertzale se llama fundamentalmente Unidad Popular. Dinamización y potenciación de movimientos populares, sociales y sindicales (con un amplio movimiento pro-independencia, y otro en defensa de los derechos individuales, sociales civiles y políticos). Consolidación de un  Frente Popular Soberanista y potenciación real de Udalbiltza.

Es necesario volver a colocar la petición de AMNISTIA para todos los presos y refugiados políticos en la agenda política y social, y exigir que se lleven a cabo todos los cambios que sean necesarios para su consecución. Exigir también que de forma inmediata, todos los presos políticos sean trasladados a Euskal Herria y los presos enfermos y los que han cumplido las tres cuartas partes de su condena sean liberados sin más dilación, así como el retorno normalizado de todos los refugiados. Y en definitiva, la derogación de todas las leyes de excepción elaboradas contra los presos políticos y sus familiares y amigos durante los últimos años.

Las personas que componemos Eusko Ekintza creemos en esta fase en la eficacia de la lucha de masas, la desobediencia civil y la insumisión activa como elementos transgresores de las imposiciones antidemocráticas.

Creemos que la representación institucional debe estar al servicio de las clases populares, defender sus intereses y servir para impulsar el movimiento popular. Creemos que la estrategia de acción unilateral debe estar inserta en una estrategia concreta y clara.

La unidad popular ha de ser el motor y el baluarte de la estrategia hacia la Independencia y socialismo.

La unidad popular ha funcionado también durante décadas como una verdadera comunidad sociopolítica con fuertes lazos de solidaridad interna frente a las agresiones externas, y de mutuo apoyo y solidaridad entre sus miembros, individuales y colectivos. Esta solidaridad se ha manifestado especialmente en el caso de los represaliados políticos y sus entornos. “Los nuevos tiempos” de algunos han quebrado esta comunidad sociopolítica dejando a su suerte personal, afectiva y de reconocimiento de la lucha (batalla de la memoria histórica y del relato) en gran medida a los represaliados y a sus familias, pero también a expresos, trabajadores de las Herrikos clausuradas, militantes represaliados, etc. Por no hablar del caso de organizaciones represaliadas, algunas de ellas históricas.  La recuperación de esta comunidad sociopolítica de mutua solidaridad es uno de los objetivos que nos marcamos.
Esta Unidad Popular o Herritar Batasuna será el garante de la estrategia hacia la independencia y el socialismo. Sería también el motor de una política de alianzas con organizaciones soberanistas, de izquierdas y que compartan el derecho de autodeterminación en un Frente Popular más amplio.
Udalbiltza debe ser la institución nacional por excelencia de Euskal Herria. Una institución que estructure la totalidad del territorio, que esté abierta al conjunto de organizaciones (sindicales, culturales, feministas,…), ediles y cargos políticos (junteras, parlamentarias, diputadas…)  soberanistas e independentistas, y que posibilite la construcción nacional y la Independencia de Euskal Herria desde la unilateralidad.
Nosotros, la Izquierda Abertzale Histórica, no llamamos a romper nada (sabedores de cuál va a ser la reacción de algunos que han hecho de la manipulación su único activar político ante nuestras palabras), sino a sumar lo que se está mal-perdiendo por el camino, para que resurja una verdadera izquierda abertzale y un potente Frente Popular amplio y soberanista. Capaz de buscar nuevos aliados y gestionar la pluralidad y las contradicciones desde la participación horizontal de las bases y las diferentes sensibilidades.

En nuestro ADN político están desde el Frente Popular a la Herritar Batasuna. No es tiempo de tirar la toalla cuando el futuro es nuestro.

Ekintza Garaia da.

Euskal Herria, 15 de agosto de 2015