lunes, 17 de febrero de 1997

Asesinato de un policía

El agente del Cuerpo Nacional de Policía Modesto Rico Pasarín, es asesinado poco antes de las nueve de la mañana en el bilbaíno barrio de Santuchu al estallar una bomba que los terroristas de ETA habían colocado en el interior del vehículo. ETA no asesinaba en Bilbao desde enero de 1995, cuando los etarras dispararon a bocajarro contra dos agentes que vigilaban las oficinas del DNI asesinando al policía Rafael Leiva e hiriendo de extrema gravedad a su compañero Domingo Durán. 

El agente Rico Pasarin se dirigía a la Audiencia Provincial de Bilbao cuando estalló una bomba colocada bajo el asiento de su coche. El policía había recogido su vehículo, un Rover de color rojo, en un patio interior reservado como zona de aparcamiento de los vecinos situado junto al portal de su casa, en la plaza Santiago Lasalle. Desde ahí se dirigió hacia la calle Menéndez Pelayo para enfilar el camino hasta su lugar de trabajo en la Audiencia Provincial. En el trayecto entre el aparcamiento y la calle, de apenas unos metros, el coche atravesó un pequeño badén que provocó la inclinación del turismo. En ese momento se produjo una potente explosión que le causó la muerte instantánea. La bomba, compuesta por entre dos y tres kilos de explosivo, estaba ubicada en el interior del habitáculo, bajo el asiento del conductor. Esta circunstancia hizo que los efectos de la explosión fueran muy importantes. Parte del cuerpo del agente salió despedido hasta una acera próxima y su vehículo quedó totalmente destruido. Fuentes policiales indicaron que el sistema de activación de la bomba, estaba formado por un mecanismo con una ampolla de mercurio dotada de dos polos que se puso en funcionamiento por la inclinación del vehículo al atravesar el badén. 

Tenía 33 años y se había casado muy poco tiempo antes de su asesinato y no tenía hijos. Había entrado en el Cuerpo Nacional de Policía en 1989 y fue destinado a la Jefatura Superior de Policía de Bilbao. En el momento de su asesinato formaba parte de la unidad de policía judicial adscrita a la Audiencia Provincial de Bilbao.

El féretro de Modesto Rico fue introducido en un furgón funerario que lo trasladó al cementerio de Baracaldo, su lugar de nacimiento, donde recibió cristiana sepultura. 

En el año 2000 la Audiencia Nacional condenaba el etarra Pedro del Hoyo Hernández, natural de Badajoz y miembro por ETA desde 1995, a 30 años de prisión por realizar labores de recopilación de información y de vigilancia sobre Modesto Rico, lo que permitió que otros miembros de la banda pudieran colocar la bomba en el coche de la víctima. Según admitió el etarra durante el juicio, escogió como objetivo al policía, porque frecuentaba el bar de su hermana y había discutido en varias ocasiones con él. Así lo reconoció el activista al ser detenido, según aseguró Jesús Alonso, fiscal de la Audiencia Nacional. El fiscal relató que Del Hoyo facilitó información sobre Rico al comando Vizcaya de ETA, del que formaba parte como miembro legal (no fichado) de apoyo, junto con Salvador Gaztelumendi alias ·Gaizka” y José Miguel Bustinza Yurrebaso alias “Iván”, principales cabecillas del comando Vizcaya, el más activo y sanguinario de ETA, muertos en una operación llevada a cabo en Bilbao en la noche del 24 de septiembre de ese año, que se saldó en un enfrentamiento de ambos terroristas con fuerzas especiales de la Guardia Civil. Del Hoyo facilitó la descripción de Rico Pasarin y datos sobre sus horarios, su coche y el lugar en el que solía estacionarlo. Los dos etarras fallecidos elaboraron una bomba-lapa con tres kilos de amosal y la colocaron bajo el asiento del conductor.


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