La etarra Natividad Jáuregui, reclamada por la Audiencia Nacional por el asesinato del teniente coronel Ramón Romeo en 1981 y cuya extradición fue aceptada por las autoridades belgas hace una semana, es detenida en Gante (Bélgica) para su extradición a España.
Jáuregui ya fue detenida en 2013 en la ciudad belga de Gante, en donde residía desde que logró que los tribunales de este país rechazaran varias veces su entrega a España, al dar por buenos los argumentos de su defensa que alegó que estaban en riesgo los derechos fundamentales de la reclamada.
Hasta en tres ocasiones rechazaron las euroórdenes que la Audiencia Nacional emitió en 2004, 2005 y 2015.
Sin embargo, en julio del año pasado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a Bélgica por haber rechazado la extradición sin fundamentar suficientemente que en España se iban a violar los derechos fundamentales de Jáuregui.
Tras la sentencia del TEDH, la Audiencia Nacional emitió una nueva euroorden en octubre del año pasado, que ahora la justicia belga sí ha decidido ejecutar.
El Tribunal de Apelación belga llegó a la conclusión, tras preguntar al juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, de que Jáuregui, en caso de ser entregada, no sería sometida al régimen de detención incomunicada y que podría elegir a un abogado, que ya tiene, por lo que se respetarán sus derechos fundamentales.
Jáuregui desapareció de España en 1979 y, tras vivir en Francia y México, se instaló en Bélgica en 2003 y se registró oficialmente en la ciudad de Gante en 2013.
En Bélgica ha trabajado como cocinera en restaurantes y para familias particulares e incluso participó en la elaboración de un libro de cocina, en el que colaboraron cocineros de distintos países y ella aparecía con su nombre y fotografía.
Al día siguiente de su detención, Natividad Jauregui Espina, alias Pepona y Jaione, fue enviada a España en avión. El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata acordó el ingreso en prisión incondicional.
En su auto, el juez sitúa a Jauregui como miembro del comando Vizcaya de ETA activo entre enero y julio de 1981 en el País Vasco. Como integrante del mismo, la investigación la sitúa como autora material, junto a Francisco Javier Zabaleta, ya fallecido, del asesinato a tiros del teniente coronel Romeo, perpetrado el 19 de marzo de aquel año en las inmediaciones de la Basílica de Begoña, en Bilbao. La supuesta participación de Jauregui en este atentado no fue conocida hasta más de seis años después, en octubre de 1987, cuando otro integrante del comando, Enrique Letona, fue detenido y la señaló en su declaración.
De la Mata descarta las alegaciones de la defensa sobre la prescripción de los delitos tras haber transcurrido casi 40 años desde que se cometió el atentado. Para ello, repasa a lo largo del auto todas las actuaciones judiciales practicadas desde que se perpetró el asesinato y concluye que las mismas no fueron un simple trámite, sino que estuvieron dirigidas “a la efectiva prosecución del procedimiento (sin perjuicio de que esto fuera o no posible), por lo que la misma produjo un efecto interruptivo de la prescripción”.
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